En mi sesenta cumpleaños, mi
familia, en una fiesta sorpresa, me regaló
mi querida Flama, envuelta en papel de
regalo ¡Casi me coge un infarto cuando empecé a desenvolver la punta y vi que
se trataba de una Flama!
Había pensado que cuando fuese mayor me gustaría tener una tabla de madera. Adivinaron mis sueños y ahora que soy mayor tengo mi tabla.
Me costó ponerle un grip, me parecía una falta de
respeto, era como introducirle un elemento impuro. Pero para disfrutarla tarde
o temprano lo necesitaba y al final decidí hacerlo pronto, antes de ponerle
parafina.
Sus medidas son 5’11" x 20 1/2" x 2 5/8" // 38L
Por mi nivel no me merezco una
Flama, quizás por mi pasión sí, pero el
caso es que aquí estamos ella y yo para compartir juntas nuevas aventuras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario