Flama es mi tabla de surf de madera de paulownia, ecológica y hecha expresamente para mí. El shaper que ha realizado este cuidadoso trabajo es Sergi Galanó. En este blog intentaré exponer mis emociones, las sensaciones y los pequeños avances que voy realizando con mi apreciada Flama. A la vez iré explicando mis inicios en el surf y alguna que otra historia.

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sábado, 15 de febrero de 2020

Una mañana de febrero del 2013


En mis entradas a este blog no había aparecido mi hija Sara, la mayor,  la que es fotógrafa.

Siempre había deseado que me hiciera unas fotos de surf y durante mi cáncer, en el año 2013, le comenté que aprovechara mi calva surfera para hacerlas y poder echar un cabo a alguien en la misma situación que yo.

El día después de mi última sesión de quimioterapia me propuso hacer una sesión de fotos con sus hermanos. No sabía si alegrarme o no. Por un lado  me hacia muchísima ilusión, pero no tenía fuerzas ni para ponerme los zapatos. Era el día que estaba más cansada de todo mi tratamiento.

Fuimos temprano a la playa de Montgat, era un día de olas pequeñas y glassys que no rompían demasiado bien.

Mientras Júlia y Joan iban cogiendo algunas olas yo no conseguí ponerme de pie en ninguna. No pude, me sentí frustrada como surfista, pero Sara hizo fotos maravillosas de esos momentos vividos con mis hijos surfeando juntos.

La mezcla de mi pasión por el surf compartiendo esas vivencias con ellos, junto a mi desespero ante esa impotencia por la falta de fuerzas, hacen que esa mañana sea única y la tenga muchas veces presente. Físicamente no podía, pero el corazón sobrepasó esa carencia y el recuerdo que tengo es indescriptible e inolvidable. Las fotos de Sara son un bello testimonio de aquella mágica mañana.

Os muestro algunas de ellas. Mi foto preferida es en la que aparezco calva y Júlia, en un hermoso y espontáneo gesto, me presta un mechón de su largo cabello.

Ya os había comentado en otra ocasión lo que me ayudó el surf cuando tuve el cáncer, y esta imagen ha sido la excusa para escribir esta entrañable entrada.






sábado, 27 de enero de 2018

Otra de mis facetas en las que el surf ha sido significativo


Otra de mis facetas en las que el surf ha sido significativo  fue cuando pasé mi cáncer de mama. La familia fue  mi gran pilar y mi otro gran aliado fue el surf, el mar.

Un día, a finales  de junio del 2012, surfeando sola en uno de mis spots favoritos, tenía calor y me quité el neopreno. La parafina me dañó el pecho y al palpármelo descubrí un bulto que  resultó ser unos de los cánceres más agresivos que se conocen.

Al recibir el diagnóstico me quedé dos días muda y unos cuantos más sin saber qué hacer, hundida en mi diagnóstico. Lo primero que te prohíben para realizar el tratamiento es el sol y tienes que hacer mucho reposo, cosa que no va conmigo.

Por pura casualidad leí un artículo en Internet de la reina Makaha, una hawaina pionera del surf femenino y diagnosticada  a los 32 años un cáncer de mama muy avanzado. Ella durante la quimioterapia siguió compitiendo y luchando.

Este artículo me abrió las puertas para saber qué hacer con mi cáncer. A veces es importante saltarse las normas, yo necesitaba mar, sol y sobretodo surf.

Si ella podía competir en Hawái yo podía seguir surfeando nuestro medio metro mediterráneo. Encontré mi meta para luchar. Sin la familia no hubiese tenido valor para entrar ni a la sala de quimioterapia ni a la de radioterapia y tampoco hubiese tenido la constancia de los cinco años de tratamiento hormonal.   De allí salía pensando que me iba al mar, a surfear si había olas o simplemente a nadar y  tomar un chupito de agua de mar, que me quitaba el mal gusto de la quimioterapia. Al ser invierno conseguí muchos días de olas ¡hasta la calva la tenía morena!

Fue una experiencia dura, pero descubrí el poder que puede ejercer en mí el surf ¡ni un solo día falté a mi cita con las olas!

Hoy, 27 de enero del 2018, casi seis años después de descubrir mi bulto, acabo el tratamiento hormonal y puedo dejar de lado ese temido cáncer, pero espero no olvidar jamás todas sus enseñanzas, todas las aportaciones positivas que esta experiencia me ha aportado.